Tierra de Gamers

AETERNA NOCTIS, ¿desafío o troleo?

Aeterna Noctis: Portada

Valoración

Positivo

Negativo

Tenía muchas ganas de echar el guante a este Aeterna Noctis, que venía con la etiqueta de ser un nuevo metroidvania producido en tierra española, tras el buen recuerdo hace un par de años otro metroidvania español, el gran Blasphemous y, el más reciente Ender Lilies que nos encantó.

Antes de nada decir que hago esta review sin haber terminado el juego, porque no se si seré capaz de terminarlo. Tan duro como suena. Quizás sea algo injusto, pero también creo que es injusto que los desarrolladores hayan puesto un nivel de dificultad tan alto en todo el juego, impidiendo avanzar a muchos de los esforzados jugadores que, con ilusión en pasar un buen rato, han comprado el mismo. Pero no quiero adelantarme.

Dificultad solo al alcance de unos pocos

No es que me echen para atrás los juegos difíciles. Ahí está mi curriculum en el que he completado todos los Dark Souls, los Nioh, los mencionados Blasphemous y Ender Lilies, etc. Estos juegos eran desafiantes, si, pero todos tenían una curva de dificultad creciente a medida que avanzas en el juego. No es el caso de Aeterna Noctis, que parece querer llevarse el título de juego más difícil del año o incluso del siglo XXI.

Aunque en los primeros compases el juego parece un plataformas normal y corriente, se tarde muy poco en comprobar que no es así. En la primera hora de juego ya encontramos una serie de saltos “complicadetes” que en otros juegos del género estarían situados en zonas accesorias, no imprescindibles para continuar la aventura. No es el caso aquí, en los que hay que ser capaz de completarlos para seguir avanzando. Y esto solo es el principio, porque al poco empezamos ya a encadenar saltos que hay que hacerlos con precisión milimétrica si queremos salir airosos.

Para que compruebes tu mismo lo duro del juego, te dejo el walkthru de la fase “Camino a la ascensión”, uno de los niveles a los que tenemos que enfrentarnos tras unas 6 horas de juego si queremos seguir avanzando, porque si no lo completas estas totalmente bloqueado.

Como puedes comprobar en el vídeo, la pericia que requiere encadenar seis, siete o más saltos no es algo sencillo y mantener el ritmo durante un periodo tan largo, seguramente tire atrás a más de uno. Yo realmente haría la reflexión si esto es lo que realmente recuerden los esforzados jugadores cuando piensen en Aeterna Noctis.

Bosses igual de ¿desafiantes?

Con los bosses la dinámica es similar. Me ha gustado el que cada uno tiene una mecánica que hay que ser capaz de desentrañar y aprender de memoria si se quiere salir victorioso. Además, hay que señalar que las mecánicas son muy originales y que no es raro que en los primeros trys mueras sin saber muy bien qué está pasando. Y, aun, conociendo las dinámicas, algunos bosses como el Rey del Cementerio tienen un factor de aleatoriedad que hacen que tengas que tener reflejos de gamer coreano para poder superarlos.

Pero el reto no solo consiste en aprender las mecánicas y tener los reflejos bien afilados. La cantidad de vida no aparece por ningún sitio y tienes que ser capaz de mantener el ritmo sin fallos durante muchos minutos para vencerles, lo que hace aun más complicado el derrotarles.

El apartado técnico

El problema de Aeterna Noctis es que en los últimos tiempos hemos disfrutado de auténticas joyas en el mundo de los metroidvania. Si hablamos de ambientación, los referentes sin duda son el Hollow Knight o los más reciente Ender Lilies o Ori and the will of the wisps. Comparados con estos, tanto el apartado gráfico como la ambientación están en un segundo nivel. Esto no significa que sean malos, pero ciertamente no están al nivel de los mencionados. Además, las primeras zonas, las mazmorras de castillos principalmente, son realmente sosas, no aportan nada. Sin embargo, luego hay zonas que son una bastante mejores, como la de “Camino a la ascensión”.

En el apartado técnico decir que he encontrado algunos glitch a lo largo del juego que denotan que aun le queda algún fleco de pulir, aunque nada preocupante. Sin duda es debido a la juventud del estudio y a buen seguro que ya han sido solucionados en el reciente parche o están en vías de solución. Más molesto me ha resultado que en ocasiones el juego no reaccione correctamente a las pulsaciones de mi mando, haciendo que falle en el salto, muriendo o teniendo que recuperar el terreno perdido (con lo que cuesta).

Difícil de calificar

Poner nota a un juego siempre es muy subjetivo, pero en el caso de Aeterna Noctis lo es mucho más. Si eres de los que te encantan los desafíos y no te desanimas con facilidad, seguramente disfrutes mucho con este juego y no pares hasta completarlo. Si eres como el resto de los mortales, lo más normal es que aguantes las primeras zonas pero acabes tirando la toalla al encontrarte con la zona de “Camino a la ascensión” (si es que no lo has hecho antes). En mi caso, conseguí superarla tras varias horas de frustración continua y muchas pausas de mindfulness para tranquilizar los ánimos.

Lo que quiero decir es que, si estas en el primer grupo, seguramente la nota que le he puesto te parezca baja. A mi en cambio, me parece que le he puesto una nota alta. Pienso que la primera obligación de un videojuego es hacer disfrutar a quien se gasta dinero en él. Esto no significa que le ponga las cosas sencillas, si no que de lo que esperamos: un reto desafiante, que nos lleve al límite pero que nos permita seguir avanzando. A mi entender, Aeterna Noctis se olvida de este principio básico en busca de una dificultad al alcance tan solo de unos pocos jugadores, quizás buscando más el titular de “juego más difícil del año” que la experiencia del jugador.

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