Tierra de Gamers

V Rising (acceso anticipado): Vampiros… ¡a currar!

Mezclar géneros es una forma que se está popularizando para tratar de captar lo mejor de cada uno y ofrecer un producto original. Por otro lado, no se qué tienen los vampiros que nos fascinan a todos. Por eso, si juntamos a los moradores de la noche con una dinámica original, el resultado tiene todas las papeletas para ser un juego que, al menos, hay que probar.

La historia

No es que se cuente mucho en la cinemática de entrada al juego, que por otro lado, tampoco es una maravilla. Básicamente narra como antaño los vampiros gobernaron el mundo y que, por el empuje de la humanidad se vieron arrinconados. Pero, pasado un tiempo de esconderse en las sombras, han decidido que su momento ha llegado y quieren retomar el control de todo. Muy original, si, lo se.

En cualquier caso, como casi siempre, la historia no es más que una excusa de inicio del juego. Tras un menú de diseño de personaje muy básico, sales en una zona típica de tutorial a la que no regresaremos. En esta, se nos van encargando pequeñas tareas que sirven como excusa para que vayamos entendiendo las mecánicas de lucha y crafteo. Si las seguimos, saldremos de esta zona con un equipo básico que nos permitirá tanto lucha como farmear los materiales básicos que nos van a permitir avanzar en las construcciones, así como con nuestra primera armadura.

Traspasada la frontera de este mundo llegamos al mundo principal en el que se desarrollará la aventura. Desconozco si en la versión final habrá la posibilidad de seleccionar distintos mundos para comenzar o incluso avanzar de un mundo a otro. Pero el caso es que, sin haber jugado demasiado, enseguida te das cuenta que no parece un mundo muy extenso. Siendo los server relativamente pequeños, a poco que demos una vuelta veremos que están plagados de mansiones de otros equipos que han entrado antes, dejando prácticamente cero espacio donde desarrollar un nuevo castillo. Pero dejad que hable de esto un poco más tarde.

En cuanto entras en el mundo real también descubres que el mundo tiene ciclo día / noche y, claro, los vampiros solo se pueden mover sin restricciones durante la noche. No es del todo cierto pues también te podrás mover de día aunque con más cuidado, teniendo que ir siempre entre sombras, pues una exposición prolongada al sol puede llegar a ser fatal.

La construcción como eje…

Lo que me ha parecido un acierto es que la mecánica de ir asignando misiones no acaba, al contrario, se mantiene durante todo el juego, en una especie de “historia principal”, convirtiéndose de alguna manera en el eje que nos guía para ir entendiendo los pasos a dar para desarrollar tanto nuestro personaje como nuestra mansión. Primero te guía para que consigas un hacha y una maza, para cortar árboles y picar piedras respectivamente (aunque no están limitadas a estas tareas, pudiendo usarse también como armas de combate). Y luego te va guiando en la construcción de las distintas partes de tu castillo. Primero con lo que se denomina “corazón del castillo” y, a partir de ahí un buen elenco tanto de máquinas como de construcciones.

A pesar de que el progreso al principio parece sencillo, enseguida te das cuenta de que no lo es, para nada. Lo primero que vas a descubrir es que tu castillo necesita alimentarse. Así que te toca continuamente cazar y absorber la sangre de los enemigos / animales que derrotes. La sangre sirve para mantenerte vivo, como no puede ser de otra forma, pero también para otras cosas. La fundamental, como indicaba antes, es alimentar el corazón de tu castillo. Esto es primordial porque como el corazón del castillo se quede sin sangre, todo lo que has construido a su alrededor se perderá. Créeme, esto es una de las cosas más duras que te pueden pasar si, como yo hice, no lo sabes y al entrar al día siguiente te das cuenta de que las horas invertidas se han perdido. Así que el juego te obliga a conectar continuamente, al menos al principio donde tienes menos recursos, para mantener con vida tu castillo. Más adelante podrás poner kilos de sangre y olvidarte.

Según vas avanzando en las misiones irás desbloqueando cada vez más construcciones. Empiezas con la posibilidad de construir una primera fortaleza con empalizadas, con bastantes inconvenientes (por ejemplo, no hay posibilidad de construir techo y, por tanto, nos quemaremos), para luego descubrir las paredes de piedra con las que podremos construir un castillo de verdad.

…pero también los bosses

Poco después de comenzar con las construcciones tendrás la posibilidad de hacer tu “altar de sangre”. Esta será una de las piezas fundamentales para avanzar en el juego puesto que, activándolo nos guía a donde podemos encontrar a los bosses del juego. Estos son personajes que, si les derrotamos nos darán nuevas habilidades que ir equipando, así como el conocimiento de nuevas recetas de ropas, materiales y elementos de construcción.

Hay un buen montón de bosses. No son especialmente complicados de eliminar ni tampoco tienen unas mecánicas super complejas, pero te pueden dar algún problema si no tienes el nivel adecuado para enfrentarte a él y al montón de sidekicks que les suelen rodear. Así que te recomiendo que vayas poco a poco, pero sin pausa, porque tendrás que ir derrotándoles a todos para obtener nuevas recetas de construcción así como nuevos poderes que equipar.

Esperando el producto final

Aunque estéticamente son muy diferentes, V Rising me ha recordado mucho a Valheim. Mecánicas de construcción cogidas de juegos pioneros como Terraria aderezadas con una buenas dosis de farmeo y un combate simple pero efectivo. A mi entender pierde algo en la mística que rodeaba a los bosses de Valheim en tanto que había que descubrir cómo llegar a ellos. Tampoco tienen su dificultad. Pero a cambio, V Rising ofrece mayor cantidad de construcciones, más profundidad en la mecánica de combate y un elenco de bosses bastante mayor.

Sin embargo, no es un juego perfecto. Aunque las mecánicas creo que no tendrán muchos cambios en la versión final, si que tiene aun cosas que pulir, principalmente en los modos de juego colaborativos. Podemos jugar a V Rising en modo PvE y PvP, tanto en servidores públicos como servidores locales. El PvE seguramente será lo que uses al principio para entender las mecánicas, pero para que la experiencia sea completa lo ideal es que entres en alguno de los servidores públicos que existen (los hay tanto oficiales como particulares) en modo PVP. El problema es que los servidores oficiales están bastante petados. La gente que lleva jugando ya algunas semanas ha cogido zonas del mapa, sobre todo en las partes iniciales del mapa e impide que los nuevos jugadores tengan sitio material para construir sus castillos. Y no solo eso, tampoco permiten que se desarrollen lo suficiente. Yo tuve suerte que una persona me ayudó dejando materiales que me sirvieron de mucho al principio, pero no es lo normal. Todo lo contrario, los usuarios avanzados suelen eliminar a los novatos tan pronto se cruzan con ellos. Esto hace que la experiencia inicial de los jugadores que se vayan incorporando sea bastante frustrante… Yo tuve que iniciar juego en hasta cuatro servers distintos para dar con uno en el que poder construir mi fortaleza inicial.

Así pues, si bien de V Rising tiene unas mecánicas entretenidas y puede ser un juego con capacidad de enganchar, es imprescindible que se solucionen las distintas cosas que los sufridos jugadores nos vamos encontrando, sobre todo en lo que se refiere a la experiencia de juego online, para que un más que disfrutable de early access no muera de éxito. Y, si, además de resolverlas, es cierto que los desarrolladores tienen reservadas algunas sorpresas más de cara a la versión final, sin duda, habrá que estar muy pendientes para no perderselo.

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